La ética del marketiniano, ¿existe?

Si me sigues de hace tiempo, sabrás que siempre he tenido una gran preocupación por temas de ética. En mi otro blog sobre edición digital y software, tenía un apartado dedicado íntegramente a la ética del programario en la que me planteaba diferentes.

Como emprendedora, puedo decir que siempre me he dedicado al marketing, ya que de los proyectos que he ido emprendiendo a lo largo de estos últimos 10 años siempre he sido yo la persona encargada de conseguir ventas, visibilidad, clientes potenciales, reuniones comerciales y, en definitiva, la monetización total de dichos proyectos. 

Pero… ¡estudié filosofía! Y aunque no debería haber empezado esta frase con un «pero», ya que creo que tiene mucha relación todo lo que he hecho hasta ahora con la carrera (y la vocación, al fin y al cabo) que escogí en mi juventud y que no poco me costó (también empecé filología inglesa y ciencias políticas). A lo que iba, estudié filosofía.

Y como muchos de vosotros sabréis, una gran rama de la filosofía es la ética. La tecnoética me tenía fascinada ya en sus momentos. De hecho, ya venía de cierta obsesión con la ética de la privacidad, la ética de la seguridad… en 2º de bachillerato mi trabajo final empezaba con la frase de Benjamin Franklin:

«Those Who Sacrifice Liberty For Security Deserve Neither» 

Y todo el trabajo constaba en una comparación entre el mundo de 1984 de George Orwell y el nuestro en esos momentos (2004). Un trabajo que me hizo reflexionar muchísimo, leer leyes como la LSSI recién implementada e incluso la USA Patriot Act (de la que aún no existía ninguna traducción al castellano).

¿Cuál era el tema que me obsesionaba? Como decía la frase de Benjamin Franklin, los que renuncian a libertad para obtener seguridad, no merecen ninguna de ellas. ¿Qué diría ahora Benjamin Franklin de renunciar a nuestra privacidad y libertades para obtener cierto entretenimiento en las redes sociales?

Reflexiones sobre nuestra actitud hacia las tecnologías

Este es el primer post de varios que quiero hacer sobre las siguientes temáticas:

  • Qué datos ofrecemos como usuarios a las redes sociales, sistemas operativos, buscadores y todo tipo de servicios gratuitos que utilizamos en internet
  • Por qué estamos tan enganchados a las redes sociales, ¿qué mecanismos se accionan?
  • Qué tipo de diseño (experiencia de usuario) propicia que estemos todo el día con el móvil en la mano
  • Por qué somos el hombre gadget (palabras de McLuhan)
  • IoT: por qué la Internet de las cosas puede suponer un desajuste global a nivel de control por parte de hackers de nuestras vidas

Mi idea es reflexionar según la bibliografía que voy leyendo, según mis propias reflexiones y comparando lo que leo con otras obras que he ido leyendo a lo largo de mi vida. Creo que a veces es necesario parar y reflexionar sobre lo que estamos haciendo, ya que sino corremos el peligro de vernos ya en una ola imposible de parar.

Primer libro recomendado

El primer libro que recomiendo si te interesan estas temáticas es Datanomics, un libro de Paloma Llaneza. La sinopsis del libro, por si te interesa:

Llevas meses aceptado nuevas políticas de privacidad sin leer ni una. Subes fotografías a Instagram, publicas tus gustos y tendencias políticas en Twitter, compartes los recuerdos de tus vacaciones en Facebook y charlas por WhatsApp. Te bajas aplicaciones por doquier en el móvil y consultas temas a diario en Google. Y todo eso lo haces sin pagar ni un céntimo. Un poco raro, ¿no? ¿Te has parado a pensar qué ganan esas empresas si te ofrecen el servicio sin coste? Que si el producto es gratis, quizá se deba a que el producto eres tú.

Datanomics te mostrará, con datos, informes y hechos comprobados lo que las empresas de tecnología hacen, realmente, con tus datos personales y cómo le sacan rentabilidad mientras tú, sin apenas darle importancia, se los regalas. La autora realiza una acertada radiografía sobre cómo se recaba y se usa nuestra información personal, y de cuáles han sido las consecuencias indeseadas de estos usos. De cómo hemos sido capaces de pasar de una economía productiva a una economía del dato, y cómo, para mantenerla, la sociedad que conocemos ha pasado a creer religiosamente que los datos son la solución y no el problema.

Ya lo decía Tim Cook: «El potencial de la tecnología se basa en la fe que la gente tiene en ella.» Una fe que se asienta en el desconocimiento total y en la desinformación. Si quieres abrir los ojos antes de que sea demasiado tarde, éste es tu libro.

Como puedes ver, un libro imprescindible si quieres empezar a ser más consciente de los datos que estás ofreciendo a las empresas de internet a cambio de poder disfrutar de sus servicios.